Sistelo, en el municipio de Arcos de Valdevez, es un pueblo tan remoto como especial. Es un Paisaje Cultural y Monumento Nacional, un santuario de la biodiversidad, un frondoso jardín en las laderas del cristalino e inspirador río Vez.
La mejor forma de descubrir este impresionante lugar es caminar despacio y en silencio. Ya sea por antiguos caminos, por la ecovía sensorial junto al río o por senderos con vistas panorámicas de los bancales, los valles del Vez y del Miño y las colinas de Galicia. Puro deslumbramiento visual garantizado.
Pero para los que no sean aficionados al senderismo, hay varios miradores que te permiten contemplar el paisaje desde distintos ángulos y perspectivas.
Y no te detengas ahí, ve más allá. Explora la historia de este pueblo, conoce sus tradiciones y particularidades culturales, porque quizá el mundo arcaico del pasado tenga algunas lecciones útiles para las sociedades urbanizadas, aceleradas e hipertecnológicas del presente y del futuro. ¿Quién sabe?
Y sin desmerecer a las innumerables figuras anónimas sin las que este legado no existiría, te proponemos que descubras la trayectoria del Vizconde de Sistelo y de la Vizcondesa Júlia Labourdonnay, pintora que viajó y expuso entre Río de Janeiro, Lisboa y París. Esto la convierte seguramente en una de las figuras femeninas más importantes del arte luso-brasileño en la transición del siglo XIX al XX.
Y no te pierdas una visita al centro de interpretación del paisaje cultural de la Casa do Castelo, un edificio mandado construir por el vizconde de Sistelo y su hermano, el vizconde de Río Vez. Una vez allí, no te pierdas un vídeo de diez minutos sobre el ciclo del maíz y el pan. Es tan breve como esencial para comprender bien el paisaje de terrazas y el mundo rural del Alto Minhoto.
Hazlo con la calma de un día entero. No vayas a Sistelo porque sí, error en el que no deberías caer, porque hay mucho que descubrir allí.